<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427</atom:id><lastBuildDate>Mon, 04 Jan 2010 10:11:31 +0000</lastBuildDate><title>Licencia Para Soñar</title><description></description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/</link><managingEditor>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>38</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-1826085613193682429</guid><pubDate>Tue, 01 Dec 2009 15:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-12-01T07:50:17.448-08:00</atom:updated><title>Desierto</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SxU5Ogx0Q_I/AAAAAAAAAHA/gdDDjDnjTQs/s1600/1196693762_4a683b0634.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SxU5Ogx0Q_I/AAAAAAAAAHA/gdDDjDnjTQs/s320/1196693762_4a683b0634.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410293448835351538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link style="color: rgb(51, 204, 255);" rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CLaura%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtml1%5C04%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Wingdings; 	panose-1:5 0 0 0 0 0 0 0 0 0; 	mso-font-charset:2; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:0 268435456 0 0 -2147483648 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;}  /* List Definitions */  @list l0 	{mso-list-id:863983337; 	mso-list-type:hybrid; 	mso-list-template-ids:1445655190 1174839994 201981955 201981957 201981953 201981955 201981957 201981953 201981955 201981957;} @list l0:level1 	{mso-level-start-at:5; 	mso-level-number-format:bullet; 	mso-level-text:-; 	mso-level-tab-stop:53.4pt; 	mso-level-number-position:left; 	margin-left:53.4pt; 	text-indent:-18.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} ol 	{margin-bottom:0cm;} ul 	{margin-bottom:0cm;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 255, 255);"&gt;(E.E.) Un grito ha roto de repente el silencio. ¿Qué habrá ocurrido? Creía que aquí no había nadie. Me acercaré más para ver quién pide ayuda tan desesperadamente. Vaya, es una persona, un hombre. Parece que está asustado. No sabe cómo ha llegado&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 255, 255);"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 255, 255);"&gt;hasta aquí. Trata de pedir ayuda a gritos, pero no sabe que no hay nadie que pueda ayudarle, ni siquiera un animal que huya al oírle gritar. Aquí, desde hace años solo vivo yo. Trataré de contestarle, hace tanto tiempo que no tengo a nadie con quién hablar que no sé si logrará entenderme: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(102, 255, 255);"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;- &lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;¡Hola! Lo siento, estás solo, nadie puede oírte excepto yo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(102, 255, 255);"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Espero a que responda, pero parece que se ha asustado más; mira hacia los lados, como si buscase un lugar por el que escapar, pero desesperado ve que todo a su alrededor es idéntico, un inmenso desierto. Intentaré hablar con él de nuevo: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.4pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%; color: rgb(51, 204, 255);"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="color: rgb(102, 255, 255);font-family:&amp;quot;;font-size:7pt;"  &gt;          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 255, 255);"&gt;No hay salida. El único modo de salir de aquí es hacerlo del modo que llegaste, pero… ¿cómo has llegado hasta aquí? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(102, 255, 255);"&gt;Vaya, ahora está temblando, se ha sentado en el suelo y se abraza las rodillas. Ya no grita, y tiene la vista fija, pero no mira a ninguna parte. Se está hundiendo, pero no trata de librarse de la arena que le atrapa. Dentro de poco ni siquiera podré verle. Ya está, ha desaparecido. Estoy solo de nuevo. Pero… &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;(H.H.) ¿Quién ha gritado? ¿He sido yo? Sí, así ha sido. ¿Dónde estoy? He despertado de repente, y a mi alrededor todo lo que veo es un desierto, un desierto inmenso. Mire hacia donde mire, no hay muestras de vida, todo es idéntico, y ya ni sé si miro a la derecha o a la izquierda. Vuelvo a gritar, pero no creo que nadie pueda oírme, ni siquiera he visto signos de vida animal. Pero…, un momento, estoy oyendo algo, si aquí no hay nadie, ¿qué puede ser? Es como si una voz viniera del cielo, pero no logro comprender qué dice, si es que realmente está diciendo algo y no es mi imaginación la que me está jugando una mala pasada. Desesperado, vuelvo a mirar a mi alrededor, tratando de buscar algún lugar por el que salir de aquí, pero todo me parece idéntico… De repente, vuelvo a escuchar una voz, y en esta ocasión además puedo entender qué es lo que dice: que no hay salida, que solo puedo salir por el mismo camino por el que he llegado, ¡pero no sé cómo he llegado hasta aquí! Mi cuerpo tiembla, no hay ningún camino por el que huir, así que me siento y me abrazo las rodillas, procurando tranquilizarme. Aterrado, me doy cuenta de que estoy paralizado. Me hundo en la arena, pero no puedo moverme, ni siquiera puedo gritar. Dentro de poco me habré hundido completamente. Me resigno, una vez me hunda, estaré muerto…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;Otro grito. De nuevo, he sido yo, pero si miro a mi alrededor no hay desierto, únicamente veo mi habitación. Estoy en la cama, empapado en sudor. ¿Una pesadilla? Un sueño demasiado real, aterrador. Me siento, intentando que mi respiración y los latidos de mi corazón vuelvan a la normalidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(102, 255, 255);"&gt;(E.E.) De nuevo, silencio. Se ha ido, pero se ha llevado algo con él. Ahora puedo ver a través del agujero por el que se ha hundido. Veo un mundo que creí haber soñado, pero no, ahora lo recuerdo, es un mundo que conozco, o que una vez conocí. Si me acerco más lo veo a él, él me ha devuelto ese mundo, me ha ayudado a recordar. Allí está, sentado en una cama, como si tratara de tranquilizarse, parece que es de noche y hasta hace poco dormía… Vaya, ¿he sido yo su pesadilla? Ahora lo recuerdo, hubo un tiempo en el que yo también dormía, en el que soñaba, en el que existía… &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;(H.H.) Ya estoy más calmado, intentaré dormir de nuevo. Me tumbo, pero no puedo evitar proferir un grito al ver algo en el techo, algo que no debería estar ahí. Es como una ventana, un agujero irregular, pero la imagen que veo a través de él es horripilante. Un cielo completamente azul, un cielo como el que acabo de ver en mi pesadilla. Sin embargo… hay algo diferente, me asusto al ver dos ojos, brillantes, que me observan. Cierro los ojos, esperando que desaparezcan y ya no estén allí por la mañana…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%; color: rgb(102, 255, 255);"&gt;(E.E.) Le he asustado, de nuevo. Debo estarle agradecido, me ha devuelto mis recuerdos. Le dejaré descansar, taparé este agujero, espero que él viva una vida que luego pueda recordar. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-1826085613193682429?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/12/desierto.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SxU5Ogx0Q_I/AAAAAAAAAHA/gdDDjDnjTQs/s72-c/1196693762_4a683b0634.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-2337604577116901186</guid><pubDate>Fri, 23 Oct 2009 20:04:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-23T13:21:15.063-07:00</atom:updated><title>Porque no solo de letras vive el hombre...</title><description>Como bien reza el título de esta entrada, ya que el hombre no vive únicamente de las letras, voy a permitirme un pequeño stop en la línea que había llevado el blog hasta ahora y os voy a dejar unas cuantas fotos de una ciudad preciosa: la mía, Pamplona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pinchad en las imágenes para verlas completas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos-h.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs229.snc1/7617_1167159617403_1180298195_479679_5048847_n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 604px; height: 453px;" src="http://photos-h.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs229.snc1/7617_1167158297370_1180298195_479647_3614624_n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Río Arga + Puente de Santa Engracia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos-d.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs209.snc1/7617_1167158137366_1180298195_479643_8112912_n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 604px; height: 453px;" src="http://photos-d.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs209.snc1/7617_1167158137366_1180298195_479643_8112912_n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Puente de Santa Engracia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos-g.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs229.snc1/7617_1167157937361_1180298195_479638_7807850_n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 604px; height: 453px;" src="http://photos-g.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs229.snc1/7617_1167157937361_1180298195_479638_7807850_n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Portal de Francia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos-e.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs209.snc1/7617_1167157497350_1180298195_479628_3170759_n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 604px; height: 453px;" src="http://photos-e.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs209.snc1/7617_1167157497350_1180298195_479628_3170759_n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Plaza del Castillo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos-c.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs209.snc1/7617_1167157777357_1180298195_479634_1682279_n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 604px; height: 453px;" src="http://photos-c.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs209.snc1/7617_1167157777357_1180298195_479634_1682279_n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Vistas nocturnas desde el Redín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos-c.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs229.snc1/7617_1167157417348_1180298195_479626_1062450_n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 453px; height: 604px;" src="http://photos-c.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs229.snc1/7617_1167157417348_1180298195_479626_1062450_n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Monumento a los fueros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos-d.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs229.snc1/7617_1167157137341_1180298195_479619_1382131_n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 604px; height: 453px;" src="http://photos-d.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-snc1/hs229.snc1/7617_1167157137341_1180298195_479619_1382131_n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Uno de los jardines de la Taconera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Espero sinceramente que os hayan gustado las imágenes. He redescubierto rincones de mi ciudad que me parecen mágicos, y que son dignos de ser retratados. Espero no volver a olvidarlos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-2337604577116901186?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/10/porque-no-solo-de-letras-vive-el-hombre.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-5059621612244714227</guid><pubDate>Mon, 05 Oct 2009 11:31:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-05T08:25:04.347-07:00</atom:updated><title>Y los sueños... ¿sueños son?</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SsnbIgfV-yI/AAAAAAAAAG4/g2CqztKxwk4/s1600-h/100_2514.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SsnbIgfV-yI/AAAAAAAAAG4/g2CqztKxwk4/s320/100_2514.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5389079368332344098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún en estado de shock, se miró las manos, y sintió como si un sueño acabara de escapar de ellas. Algo por lo que tanto tiempo llevaba luchando, ¿ahora se iba así, sin más? No, no pensaba dejar que eso sucediera. Nadaría, correría, haría todo lo que fuera posible, e incluso lucharía contra lo imposible, para recuperarlo. No permitiría que ese sueño se le escapara. Gran parte de su vida había sido vivida persiguiendo ese sueño, ¿iba a dejarlo ahora? No, no lo haría, aunque aquella decisión conllevara una ardua lucha contra la razón y el sentido común, seguiría viviendo en torno a ese sueño, que algún día vería realizado. Y ese día, por fin, sería capaz de soñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen: París, Jardines de Luxemburgo, estatua que representa al actor griego. Comentario: quiero vivir mi vida, no intepretarla.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-5059621612244714227?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/10/y-los-suenos-suenos-son.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SsnbIgfV-yI/AAAAAAAAAG4/g2CqztKxwk4/s72-c/100_2514.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-7567540358008437572</guid><pubDate>Tue, 01 Sep 2009 01:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-31T18:21:47.827-07:00</atom:updated><title>Cuéntame un cuento...</title><description>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Papá, ¿me cuentas un cuento antes de dormir? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Está bien, Elisabeth, pero uno corto. Uno que no te he contado hasta ahora, pero que creo que te va a gustar. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿De qué trata? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Verás, en un mundo, que a muchos podría parecerles lejano, aunque en realidad se sorprenderían al saber lo cerca que está, reinaban dos diosas…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿Dos diosas enfrentadas? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;No, cariño, las dos diosas eran amigas, y como te estaba contando reinaban mediante el respeto y la…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿Pero por qué eran amigas? Se supone que deberían pelearse. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¿Y por qué tendrían que pelearse?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Porque todas las historias divertidas sobre dioses son divertidas cuando los dioses se pelean. Al final se reconcilian, pero siempre tienen que estar enfrentados por alguna razón para poder pelear… &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Y dime, cariño, ¿significa eso que una historia nueva no puede ser divertida? ¿Tiene que repetir siempre el mismo patrón para que te guste? Si es diferente, ¿no le darás una oportunidad? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;¡Pues claro que no! Si ya sé qué es lo que me divierte, ¿por qué voy a fiarme de algo distinto que a lo mejor no me gusta? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Pero entonces te perderás muchas cosas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Pero las que tenga serán cosas que sé que me gustan. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Elisabeth, hay un refrán que dice que quien no arriesga no gana, y es cierto. Si no les dieras oportunidad a las cosas nuevas, diferentes, te estarías perdiendo muchísimas cosas. Y ya no hablo únicamente de las historias, hablo de los sabores, de los lugares, de los colores, de la gente incluso… Nunca rechaces nada ni a nadie únicamente por ser diferente, y no intentes ser como los demás solo por ser aceptada, sé tu misma, siempre, créeme, saldrás ganando. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Es cierto, papá, tienes razón. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; "&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Entonces, ¿puedo hablarte ahora de las dos diosas? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 18pt; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;margin-left: 18pt; "&gt;Pero cuando miró a su hija vio que ya yacía en la cama, completamente dormida. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-7567540358008437572?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/08/cuentame-un-cuento.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-5049686269423516921</guid><pubDate>Thu, 20 Aug 2009 10:03:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-20T03:06:00.669-07:00</atom:updated><title>...</title><description>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CLauraB%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-TRAD; 	mso-fareast-language:ES-TRAD;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;      &lt;span style="font-style: italic;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La vi venir, despacio, como si el tiempo hubiese dejado de avanzar, pero entonces los minutos empezaron a correr en el reloj y aquella figura, que tan lejana me había parecido, llegó corriendo, pistola en mano, y me disparó. Dos minutos después estaba muerta, tendida en el suelo, rodeada por un gran charco de sangre que aumentaba de tamaño conforme los segundos pasaban. Pero algo había fallado, era yo quien debería estar allí, no ella. Sin embargo, la bala que iba dirigida a mí, me había alcanzado en el brazo, atravesándolo y yendo a parar a su abdomen, matándola. No podía evitar pensar que había sido culpa mía. De repente, comencé a encontrarme fatal, quizá por la perdida de sangre, o por la impresión de ver a mi hermana allí tendida, muerta…. Fuera cual fuera la causa, caí al suelo, y allí…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Víctor, con lágrimas en los ojos, cerró el libro, no quería leer el final de aquella historia, con la que tanto había sufrido, sentido, reído, llorado…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;          P.D: Ya sé que por sí sola esta historieta no tiene demasiado sentido. La empecé a escrbir pensando que probablemente daría lugar a algo más largo, pero como en todo el tiempo que ha pasado no ha querido que continuase con ella, os la dejo aquí, para que sepáis que sigo en activo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-5049686269423516921?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/08/blog-post.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-3373498253770107199</guid><pubDate>Wed, 24 Jun 2009 10:44:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-24T03:51:48.662-07:00</atom:updated><title>Frente a mí</title><description>No os podéis imaginar la ilusión que me hace poder publicar esta entrada por fin. Tras meditarlo, y tras muchos quebraderos de cabeza para ponerlo todo en orden, he conseguido editar y publicar mi primer librito, una recopilación de los relatos que habéis podido leer por aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os presento la portada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SkIEotZS8WI/AAAAAAAAAGo/3eRdSweWCNo/s1600-h/portada%283%29.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 229px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SkIEotZS8WI/AAAAAAAAAGo/3eRdSweWCNo/s320/portada%283%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350844404696543586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si os queréis animar a comprarlo, podéis hacerlo desde aquí: &lt;a href="http://www.bubok.com/libros/12126/Frente-a-mi"&gt;http://www.bubok.com/libros/12126/Frente-a-mi&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias, mil gracias, a todos los que me habéis leído y comentado, sin vosotros, esta entrada no hubiera sido posible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-3373498253770107199?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/06/frente-mi.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SkIEotZS8WI/AAAAAAAAAGo/3eRdSweWCNo/s72-c/portada%283%29.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-7777564656805287897</guid><pubDate>Sat, 30 May 2009 18:53:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-30T11:58:00.285-07:00</atom:updated><title>Inspiración</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SiGBdOarAdI/AAAAAAAAAGg/7Dyn-Jqm0tM/s1600-h/100_2329.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SiGBdOarAdI/AAAAAAAAAGg/7Dyn-Jqm0tM/s320/100_2329.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341692972124275154" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CLauraB%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt; 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Pero la explicación no terminó con esa afirmación, y el maestro siguió hablando: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;“La inspiración es una amante caprichosa. Cuando está se muestra dócil y productiva, pero cuando falta… Cuando falta, su ausencia puede volvernos locos. ¿Cómo alguien que nos ha amado tanto, que nos ha hecho producir auténticas maravillas, o que simplemente nos ha ayudado a crear puede irse así, tan de repente? Nos deja solos, desprotegidos, sin una parte esencial de nosotros. Nos abandona, dejándonos desamparados, como si fuéramos un pintor sin pinceles, un escritos sin tinta, un escultor sin cincel… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Y cuando vuelve… Cuando vuelve sonreímos como idiotas y sin recriminarle que se haya marchado tratamos de aprovechar cada momento que nos da, cada segundo mientras siga con nosotros, amándonos, entregándose a nuestra obra, antes de marcharse de nuevo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Y así…así se pasa el tiempo, entre idas y venidas, entre musas y demonios… Pero ella siempre vuelve, y cuando lo hace, la recibimos de nuevo, encantados.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;“Ahora lo entiendo, maestro”, dije, “esperaré a que vuelva y cuando lo haya hecho aprovecharé todo el tiempo que me dé. Gracias.”&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Imagen: París (2009) , Torre Eiffel, ¿una fuente de inpiración?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-7777564656805287897?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/05/inspiracion.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SiGBdOarAdI/AAAAAAAAAGg/7Dyn-Jqm0tM/s72-c/100_2329.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-3435556200971774053</guid><pubDate>Mon, 06 Apr 2009 12:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-06T05:22:07.615-07:00</atom:updated><title>Mala Suerte</title><description>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Claura%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Esa mañana, mientras se peinaba, David había tirado el pequeño espejo que tenía sobre el lavabo. “Mierda”, pensó, “eso serán siete años de mala suerte”. Más tarde, de camino al trabajo con su bicicleta, un gato negro se cruzó en su camino, y para evitar atropellarlo tuvo que desviarse y pasar por debajo de una escalera. “¿Más mala suerte? ¿Qué me pasa hoy?”. Ese mismo día, mientras dejaba la bici encadenada antes de entrar al trabajo, empezó a llover, por lo que David tuvo que abrir el paraguas, que se atascó haciendo que David no pudiera cerrarlo antes de entrar a su edificio. “Esto ya es de cachondeo”, pensó David, cuando de repente un cascote cayó desde el techo que estaban arreglando en aquel momento y rebotó en el paraguas que aún no había conseguido cerrar. Entonces, David supo que podía reírse de la mala suerte. ¿Supersticiones? ¿Quién dijo que fueran ciertas? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-3435556200971774053?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/04/mala-suerte.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-3087017140082822572</guid><pubDate>Thu, 05 Mar 2009 12:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-03-05T04:18:24.689-08:00</atom:updated><title>Una Noche Mágica</title><description>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un pequeño regalo que escribí para los foreros de &lt;a href="http://www.crownless.es/inicio.html"&gt;CrownLess&lt;/a&gt;, para agadecerles un sábado genial, uno de los mejores días que he pasado hasta ahora. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Neriah&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lady Astaroth&lt;/span&gt;, las dos princesas del reino de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CrownLess&lt;/span&gt; esperaban con impaciencia la llegada de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;OskaR&lt;/span&gt;, el famoso guerrero del que tanto habían oído hablar, pero que nunca se había dejado ver por el reino. Junto a ellas, esperando pacientemente se encontraban &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nefertari&lt;/span&gt;, la Cuentacuentos del reino, y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mina&lt;/span&gt;, que ostentaba el mismo puesto en el reino adyacente, las cuales se habían reunido para la ocasión, que parecía ser el inicio de uno de los cuentos más hermosos jamás escritos. Mientras esperaban a aquel guerrero, una persona más se sumó al pequeño grupo. Era &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Kuka&lt;/span&gt;, una gran amiga de las princesas, que estaba deseando que llegaran a Palacio y fueran bienvenidas oficialmente para poder jugar con ellas.&lt;br /&gt;Al fin, tras una espera que pareció corta gracias al arte de las Cuentacuentos, llegó el ansiado guerrero, con su rizada melena al viento. Fue tal su entrada que las allí presentes no pudieron evitar aplaudir al verlo.&lt;br /&gt;La misión del fornido guerrero era la de escoltar a las princesas y a sus bellas acompañantes hasta el castillo, donde los reyes las recibirían. Cumplió su labor sin ningún tipo de contratiempo, acompañándolas mientras trababa amistad con las Cuentacuentos.&lt;br /&gt;La llegada al castillo fue por tanto rápida, sin embargo, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;NaNe&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Jorge&lt;/span&gt;, los reyes, habían salido y parecía que tardarían algún tiempo en volver. Se dispusieron a esperar, mientras aprovechaban para conocerse mejor. Poco tiempo después apareció&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Turbo&lt;/span&gt;, el hermoso mensajero del reino, montado en su corcel blanco. La princesa mayor, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lady&lt;/span&gt;, no pudo evitar quedarse prendada de la belleza del mensajero, sonrojándose cuando se dirigió a ella y le informó de que los reyes tardarían aún un tiempo en volver. Siguieron a la espera, mientras las princesas le contaban a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Kuka&lt;/span&gt; cómo les había ido con &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;MuÑeQuiTa_De_CueRo&lt;/span&gt;, la estricta maestra con la que habían pasado los últimos dos años. &lt;br /&gt;Aún no habían llegado los reyes, cuando llegaron a la puerta de palacio dos visitas más, dos de las más bellas criaturas que el reino había visto en mucho tiempo: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Anaira&lt;/span&gt;, una preciosa hada capaz de conceder deseos, y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Maritornes&lt;/span&gt;, la más bella bailarina que había sido contratada en palacio en los últimos años. Todos ellos entablaron una animada conversación, y descubrieron que habían sido invitados por los reyes debido al mismo asunto, el cual aún era un misterio. Su nerviosismo empezaba a materializarse cuando por fin los vieron aparecer, tan apuestos y bien vestidos como siempre.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;NaNe&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Jorge&lt;/span&gt;, la pareja real, los saludaron a todos como si fueran amigos de toda la vida, y les invitaron a entrar a palacio. Una vez allí les comunicaron el motivo por el que les habían hecho llamar. Tenían planes para &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lady Astaroth&lt;/span&gt;, habían decidido que debía casarse con &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;OskaR&lt;/span&gt;, el gran guerrero. Al escuchar estas palabras de boca de la reina &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;NaNe&lt;/span&gt;, tanto la princesa como el guerrero palidecieron. La joven no quería casarse con un luchador, menos aún cuando había quedado prendada de la belleza del mensajero, y el valeroso guerrero no deseaba atarse a una dama. A su vez, el resto de los presentes no quería presenciar una boda que fuera llevada a cabo por obligación, así que la vista de todos se volvió hacia &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Anaira&lt;/span&gt;, esperando que la magia del hada pudiera hacer algo por ayudarles. El hada pensó en qué sería lo mejor para resolver aquella situación, y mientras &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Maritornes&lt;/span&gt; distraía a los demás con un sensual movimiento de caderas, ella obró su magia, recordando las enseñanzas de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Germánico&lt;/span&gt;, el mago del reino que desgraciadamente estaba ausente. Logró que todos olvidaran la boda, y los trasladó a la taberna de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Charly&lt;/span&gt;, el tabernero conocido por todos, que les sirvió unas copas y les atendió hasta el amanecer, cuando terminó aquella &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mágica noche. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-3087017140082822572?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/03/una-noche-magica.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-1721472372872798943</guid><pubDate>Wed, 25 Feb 2009 17:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-27T16:21:23.292-07:00</atom:updated><title>El Mar</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SaV_1GvHIbI/AAAAAAAAAGY/opAGy7epgHo/s1600-h/Australia+2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SaV_1GvHIbI/AAAAAAAAAGY/opAGy7epgHo/s320/Australia+2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306788286244004274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cusuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;u&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Es como intentar describir el viento… ¿Cómo describo algo cómo el mar? Quien no lo haya visto nunca no se contentará con una simple descripción, como por ejemplo: una gran masa de agua. El mar es algo más: es agua, son las olas con las que juegan los niños y los no tan niños, son las olas que arropan a los enamorados bajo la luz de la luna, son esas olas que alguna vez nos han hecho cosquillas en los pies… Pero el mar es también la gente que nada en él, los barcos que lo surcan, las especies que lo pueblan: desde las grandes ballenas, los hermosos delfines, hasta los seres microscópicos que en él habitan, que llevan allí más tiempo del que el ser humano ha poblado &lt;st1:personname productid="la Tierra" st="on"&gt;la Tierra&lt;/st1:personname&gt;, que ya estaban allí antes de los dinosaurios, que lo consideraban su hogar en el principio de los tiempos y que ahora lo ven invadido…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;¿Y cómo describir el mar sin hablar de su olor? Ese olor a salitre, que te pica en la nariz, que es imposible de olvidar. ¿Y el sonido? No olvidemos el sonido del mar, aunque todo el mundo lo ha escuchado: ¿quién no se ha puesto nunca una caracola en la oreja y ha exclamado ¡se oye el mar!? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El mar es todo y nada, todo lo que acabo de describir, y un acúmulo de sensaciones: paz, relax, o por el contrario agobio… Como casi todo, depende de la experiencia…&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un pequeño ejercicio de descripción... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-1721472372872798943?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/02/el-mar.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SaV_1GvHIbI/AAAAAAAAAGY/opAGy7epgHo/s72-c/Australia+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-5860672065154621341</guid><pubDate>Thu, 29 Jan 2009 19:36:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-29T11:37:30.197-08:00</atom:updated><title>La Sed</title><description>	&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cusuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt; 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se sentía un dios, pero había descubierto bruscamente que no lo era. Quiso apartar esas imágenes de su cerebro, y lo logró, puesto que había sido él quién las había evocado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Entonces empezó a recordar algo que estaba profundamente enterrado en su memoria: su primer amor, su primera víctima, la primera vez que se había alimentado de sangre, todo parecía tan real, como si lo estuviera viviendo de nuevo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;De este modo, empezó a contarle su historia: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;“&lt;i style=""&gt;Dicen, que poco antes de morir toda nuestra vida pasa ante nuestros ojos, como si de una película se tratara. Pero ahora, soy capaz de confirmar que esta afirmación es completamente falsa. Si quiero que mi vida pase por delante de mis ojos, tal y como la he vivido, sin que parezca un sueño, debo ser yo quién la recuerde y la haga pasar. Si realmente quieres conocer mi historia, cierra los ojos, y la película comenzará. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Siempre quise ser el guionista de mi propia vida, y durante mucho tiempo creí que así había sido, pero resultó que no era yo quién la regía, si no que me movía al compás de la melodía que cantaban mis más viles instintos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Tenía solo 15 años cuando la sentí: la sed. Intenté saciarla, pero ni el agua, ni los refrescos, ni siquiera el alcohol tuvieron los efectos deseados. Recorrí la casa buscando algo que me saciara durante horas, hasta que me corté con una de las botellas que había tirado al suelo en plena desesperación. Siguiendo un acto reflejo, me llevé el dedo herido a los labios, y entonces noté como parte de mi sed desaparecía, ¡allí estaba! La solución, mi propia sangre había logrado calmar mis ansias por beber.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Cuéntame algo sobre tú primera víctima. – Él levanto la vista. Aquella extraña mujer acababa de pronunciar al fin sus primeras palabras. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;Hasta ahora, no había dicho absolutamente nada, simplemente había permanecido allí sentada, frente a él, escuchándole, escudriñando cada uno de sus gestos, cada uno de sus movimientos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;Era la primera vez que él la observaba detenidamente. Era joven, muy guapa, aunque demasiado pálida y sus ojos… Aquellos ojos oscuros estaban repletos de expresividad, de rabia, pero también de tristeza. Sergio no pudo evitar preguntarse qué es lo que le había ocurrido, qué podría haberla hecho sentir así: tanta rabia acumulada, tanta tristeza de la que no se había podido deshacer…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;“¿Mi primera víctima? Fue tres días pues de haberla sentido, de haber comprendido que la sangre era lo único que calmaba mi sed. Supe que si no bebía pronto, si no saciaba aquella apremiante necesidad, enloquecería. Supe también, por supuesto, que no podía alimentarme de mi propia sangre, a pesar de haber sido ésta la que había logrado saciarme en un principio, la que me había ayudado a descubrir cuál era el remedio para mi enfermedad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;Había pasado esos tres días en casa, en la cama, por orden de mi madre, que al verme tan pálido y notar que no tenía ningún apetito pensó que estaba enfermo. De repente, recibí una visita inesperada: la chica más guapa de clase, la chica de la que yo estaba enamorado, vino a verme, preocupada por mi ausencia en el instituto. ¡No me lo podía creer! Mi madre la dejó pasar, y ella se sentó a mi lado. Empezamos a hablar y en aquel momento pude verlo, pude leerlo en sus ojos, me amaba, y deseaba que me recuperara. Fue el instante más feliz de mi vida, pero duró poco, ya que sin poder evitarlo mi mirada se dirigió instintivamente hacia su cuello, hacia aquel hermoso cuello en el que latían venas y arterias. La sed se adueñó de mí, y sin pensarlo dos veces, la acerqué a mí y me alimenté de su sangre. La maté, y sufrí muchísimo en ese momento, nunca había sido ni intención matarla, pero no había logrado controlar mi ansía. Aterrado por lo que pudiera ocurrirme huí de casa, salí &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;por la ventana, saltando al árbol más próximo, y corriendo hasta que estuve lejos. Me escondí durante meses, esperando que nadie me encontrara y sobreviviendo a base de la sangre de los animales que se cruzaban en mi camino. Tuve mucho tiempo para reflexionar y, al menos durante un mes lloré la muerte de la chica a la que amaba, pero descubrí que quizá a ella le hubiera gustado morir así. Ella me amaba, había muerto para salvarme, para que yo pudiera seguir viviendo, no era algo tan malo. Aquel amor que había leído en sus ojos era real, y si así era, ella hubiera estado dispuesta a hacer ese sacrificio por mí, y así lo hizo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;Pese a lo que pensaba, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;no pudo evitar que los ojos se le llenaran de lágrimas al hablar de ese capítulo de su vida, que creía cerrado hacía ya tanto tiempo. Miró a su interlocutora, y para su sorpresa, vio que ella también lloraba. Sin embargo, las suyas eran lágrimas diferentes, en su mirada había rabia, además de tristeza e impotencia. Se preguntó qué la habría hecho sentirse así, pero no se atrevió a dirigirse a ella sobre ese tema en voz alta. Sin embargo, deseaba preguntarle algo: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Has venido a matarme, ¿no es así? ¿Me matarás ahora que te he contado lo que querías saber? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Está bien – dijo ella, haciendo caso omiso de su última pregunta – tú ya me has contado tu historia, al menos la parte que necesitaba saber, dejaré que ahora escuches cuál es la mía, aunque te haré un resumen. ¿Sabes? Hace 20 años yo tenía una hija, una niña preciosa. Contaba con solo tres años cuando su madre desapareció. Una noche, mientras volvía a casa, alguien me atacó, y me mordió en el cuello; creí que iba a morir allí mismo, pero no fue así, desperté con una nueva percepción de la realidad, y con una apremiante sed que comprendí como sed de sangre y sacié pronto con un viandante desprevenido. Sabía que no podía volver así a casa, tanto mi marido como mi hija corrían peligro, así que dejé que me dieran por desaparecida. Pero nunca me alejé demasiado, siempre estuve vigilando a mi pequeña, la vi crecer y enamorarse por primera vez, y fue ese amor el que la mató. Sí, como te estás imaginando, tu primera víctima, la chica a la que amabas, era mi hija, mi preciosa niña, y me la arrebataste con tus propias manos. Debía vengarme, Dios sabe que debía hacerlo, así que ingresé en la policía, me convertí en inspectora, y conseguí un permiso para venir a verte. ¿Aún no te has dado cuenta? Toda esa historia que me has contado es solo un cuento, una forma que tiene el miedo de evadirte de tu realidad, no eres ningún vampiro, eres un asesino que ha matado jóvenes sin mostrar piedad alguna durante los últimos tres años, hasta que la policía dio contigo y te atrapó. No dejaré que escapes de la realidad. Vas a morir hoy, en la silla eléctrica, y espero que sufras, que sufras todo lo que han sufrido tus víctimas y sus familias. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;Una vez hubo terminado de hablar se levantó y miró al asesino a los ojos, estaba completamente anonadado, entonces él le dijo: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Te equivocas, no soy ningún asesino, realmente soy un vampiro, las maté por necesidad, ellas sirvieron a una noble causa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Esperaba que dijeras eso, por eso te he traído un regalo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;Sacó una pequeña jeringuilla de su bolso, y se la clavó al preso en el cuello, empujando el émbolo hasta que todo su contenido hubo penetrado en su torrente sanguíneo. Él intentó gritar, pero ningún sonido salió de su garganta. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Tranquilo, es normal que durante unos minutos no puedas decir nada, pero después serás consciente de todo: te he inyectado una sustancia que hará que percibas la realidad, sin que tengas ninguna oportunidad de evadirte. Tendrás consciencia de todo hasta el momento en el que exhales tu último suspiro. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;Se fue, dejándole allí, pero observó su cara, su expresión mostraba auténtico pánico. Una sonrisa afloró en los labios de aquella inspectora, había cumplido su objetivo, y había llevado a cabo su venganza. Ahora podría morir en paz. Salió al tejado, y observó el amanecer, los primeros segundos al menos, hasta que dejó de sentir, y su cuerpo se convirtió en cenizas, que una ráfaga de viento esparció por toda la ciudad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="color:red;"&gt;Fin&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.25pt; line-height: 150%;"&gt;Sergio guardó el documento y lo copió en una memoria portátil. Ahora solo le quedaba llevarlo a la editorial y en un par de meses estaría en las tiendas. Se sentía orgulloso, aquella historia era la mejor que había escrito. Se preparó para marcharse, pero empezó a sentirse sediento. No era el mejor momento, pero hacía tiempo que había prometido no cazar en el trabajo, así que tendría que salir a buscar su comida. Su editora podría esperar, al fin y al cabo, él era su mayor fuente de ingresos, por eso se amoldaba a sus deseos y a su horario y trabajaba siempre de noche… &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-5860672065154621341?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/01/la-sed.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-4350543913601381862</guid><pubDate>Tue, 13 Jan 2009 20:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-13T12:55:08.888-08:00</atom:updated><title>Una musa, por favor</title><description>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5Cusuario%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Creo que nunca he pedido gran cosa, y ahora que necesito algo, que estoy pidiendo una musa, que la llamo, ha decidido dejarme sola. No sé si se está vengando de mí por haberla sobreexplotado en algún momento ya pasado, o si simplemente no le caigo bien y no quiere estar a mi lado. Sé que no soy un ser muy sociable, pero nunca pensé que a las musas les importara. Las siento cuando están a mi lado, sé que están allí, ayudándome, apoyándome, susurrándome al oído la palabra adecuada cuando no consigo encontrarla, y sin embargo ahora, cuando me siento frente al papel, pluma en mano, lo único que siento es el vacío. El vacío que se cierne a mi alrededor, está allí, siempre, incluso cuando estoy rodeada de gente, pero se acentúa cuando cojo la pluma y vienen a mi mente ideas y palabras que no sé cómo unir, no sé hacerlas fluir sin ayuda. ¿Habré agotado a mi musa? ¿Volverá? Seguiré buscándola, y llamándola cada día, esperando que regrese, porque no sé si podré vivir sin ella. &lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-4350543913601381862?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2009/01/una-musa-por-favor.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-5685831435066482205</guid><pubDate>Wed, 24 Dec 2008 15:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-24T07:22:51.583-08:00</atom:updated><title>Esta noche es Noche Buena, y mañana....</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;Sus ojos, los de a&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;quella dulce niña, se perdieron lentamente en la hoguera que ardía en la peq&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;ueña chimenea &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;de la casa del &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;pueblo. Había p&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;rotestado, no&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt; quería pasar allí las navidades, y les había dicho a sus padres que se aburriría mucho. Pero no era eso lo que&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt; temía, era algo más infantil, tenía miedo de que &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;Santa Claus no encontrara la chimenea por la que bajar, que no supiera que es&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;taba allí, y llevaba todo un año esperando esa mágica noche. Así que se sentó &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;a admirar el fuego.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;Veía como las llamas bailaban, las ve&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;ía tintinear sobre &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;aquel tronco que se iba consumiendo lentamente, al mismo tiempo &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;que sus párpados caían cansados, agotado&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;s tras un duro día de protestas y enfados.&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;Despertó de repente de aquella ensoñación, cuando no quedaban ya más&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt; que cenizas en la chimenea, y escuchó un ruido, un sonido que no hizo&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt; que se estremeciera, ni que sintiera miedo, si no que la instó a tumbarse en &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;el suelo y hacer como que dormía, manteniendo un ojo abierto, sin dejar de o&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;bservar el hogar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;De pronto, vio aparecer algo, una bota, seguida d&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;e una pierna recubierta con un pantalón rojo. Tuvo que contenerse para no &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;dar saltos de alegría al ver a Papá Noel entrando por la chimenea: ¡se había&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt; enterado de que estaban allí! ¡Tendría regalos esta Navidad!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;Y vosotros,&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt; ¿estáis ilusionados o protestáis? &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Os o&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;frezco un brindis, con champán virtual si es necesario: “Por un año cargado de ilusi&lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;ones, de cuentos, de críticas, y de triunfos”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SVJS10hVnTI/AAAAAAAAAFc/eqKgVvHm19Q/s1600-h/Champagne+225.250.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 225px; height: 250px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SVJS10hVnTI/AAAAAAAAAFc/eqKgVvHm19Q/s320/Champagne+225.250.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5283376397444029746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:12;" &gt;¡Feliz Navidad a todos! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-5685831435066482205?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/12/sus-ojos-los-de-quella-dulce-nia-se.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SVJS10hVnTI/AAAAAAAAAFc/eqKgVvHm19Q/s72-c/Champagne+225.250.JPG' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-8415524021848698709</guid><pubDate>Tue, 02 Dec 2008 08:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-02T00:09:11.673-08:00</atom:updated><title>Lamento el retraso</title><description>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Lo siento, llego tarde. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;i style=""&gt;Ya me he dado cuenta de ese pequeño detalle. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Mucho tiempo sin escribirle, señor, le pido disculpas. Sin embargo, espero que no haya sido demasiado. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;i style=""&gt;Nunca es demasiado tiempo, siempre estaré dispuesto a escucharla a usted y a sus divertidos cuentos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Me concede usted, entonces, &lt;i style=""&gt;Licencia Para Soñar&lt;/i&gt;? &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;i style=""&gt;La tiene, claro está, sea bienvenida de nuevo, mi querida compañera. Será como siempre, recibida con los brazos abiertos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-indent: -18pt; line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;De veras, lamento el retraso…. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;Si un blog pudiera hablar…. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-8415524021848698709?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/12/lamento-el-retraso.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-9155460936468910338</guid><pubDate>Fri, 31 Oct 2008 09:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-31T03:02:28.967-07:00</atom:updated><title>Y darte las gracias</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;    Mi cuerpo se estremece con un ligero temblor, hacía tanto tiempo que no estabas junto a mí, que casi había olvidado cómo te quería. Mis manos acarician todo tu cuerpo, y paseo mis dedos por tus puntos clave, presionando los que me interesan, mientras acerco mis labios a los tuyos, haciendo que emitas un suave gemido tras otro. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;    Había olvidado la sensación de tenerte aquí, a mí lado, como si solo estuviéramos tú y yo, como si el tiempo no existiera. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;    Pero el tiempo existe, y debo separarme de ti, no sin antes darte las gracias por estos maravillosos momentos. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SQrXIt4QEtI/AAAAAAAAAFU/otLA5uM1wYk/s1600-h/100_0431.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 242px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SQrXIt4QEtI/AAAAAAAAAFU/otLA5uM1wYk/s320/100_0431.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263255659290301138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    Gracias por recordarme lo maravilloso que es poder sentirme parte de la música, poder ser yo quien la crea: Gracias&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-9155460936468910338?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/10/y-darte-las-gracias.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SQrXIt4QEtI/AAAAAAAAAFU/otLA5uM1wYk/s72-c/100_0431.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-7539697723035152370</guid><pubDate>Thu, 16 Oct 2008 12:11:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-16T05:12:32.043-07:00</atom:updated><title>Locura, cordura</title><description>Locura, cordura: ¿dos términos opuestos o complementarios? ¿Qué es la locura sin la cordura? ¿Qué es la cordura sin la locura? ¿Qué es el ying sin el yang o el bien sin el mal?&lt;br /&gt;¿Es la locura un estado mental, una forma de ser, un modo de vida? ¿Puede alguien ser loco y cuerdo a la vez?&lt;br /&gt;Se sufre de locura, ¿y de cordura, puede sufrirse también? ¿Quién distingue entre locura y cordura: un loco o un cuerdo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una pequeña reflexión que me planteé hace poco. Siento teneros tan abandonados, pero estoy inmersa en un pequeño proyecto, tratando de escribir una novela. Espero poder publicar algo más a menudo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-7539697723035152370?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/10/locura-cordura.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-454598350827487195</guid><pubDate>Sun, 28 Sep 2008 17:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-29T01:36:54.960-07:00</atom:updated><title>Mensaje en una botella</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SN-8dqJIuoI/AAAAAAAAAEA/ibEarNiQGis/s1600-h/1143323botella1+copia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SN-8dqJIuoI/AAAAAAAAAEA/ibEarNiQGis/s320/1143323botella1+copia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5251122908252125826" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;        Hace unos cuantos días que &lt;a href="http://relatoselente.blogspot.com/"&gt;El Ente&lt;/a&gt; me lanzó esta botella, para que yo añadiera mi propio mensaje, y aquí está:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Por un mundo sin necesidad de héroes.&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       Se supone que yo ahora debería lanzarla a un número determinado de blogs, pero haré algo mejor, os dejo el link con la imagen en blanco, para que quien tenga algún mensaje que añadir lo haga, sin ningún compromiso. Espero que la botella vaya dando la vuelta al mundo de internet, con los mensajes de muchos usuarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí teneís la &lt;a href="http://www.subirimagenes.com/otros-botella1-1143323.html"&gt;foto de la botella. &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-454598350827487195?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/09/hace-unos-cuantos-das-que-el-ente-me.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_WskTLSPufwM/SN-8dqJIuoI/AAAAAAAAAEA/ibEarNiQGis/s72-c/1143323botella1+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-8079260470068442984</guid><pubDate>Tue, 23 Sep 2008 10:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-23T03:21:24.562-07:00</atom:updated><title>El hombre de su vida</title><description>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Se paró allí, en mitad de aquel largo pasillo, a observarle. Pensó que era perfecto para ella, que podría ser él a quien llevaba buscando tanto tiempo. Era alto, esbelto, su cabello, recogido en una coleta, era negro azabache, y sus ojos eran de color azul intenso, haciendo que su mirada tuviera un aura misteriosa. Estaba apoyado contra la pared, inmerso en la lectura de un libro que ella había leído más de tres veces: “&lt;st1:personname productid="La Rep￺blica" st="on"&gt;La República&lt;/st1:PersonName&gt;”, de Platón. Así que además de ser guapísimo, parecía una persona inteligente, y con buen gusto literario y filosófico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Ella empezó a imaginarse cómo podría ser su vida junto a un hombre así. El podría ser profesor y ella… ella quería ser médico. Tendrían una casa preciosa, decorada con muy buen gusto y habitada también por un par de niños pequeños, con los ojos de su padre y la sonrisa de su madre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Decidió entonces que ya era hora de dar un paso adelante, así que apartó sus ojos del cuadro que representaba al hombre de sus sueños, y siguió su camino por aquella galería de arte. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-8079260470068442984?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/09/el-hombre-de-su-vida.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-7921150191705164237</guid><pubDate>Fri, 19 Sep 2008 12:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-19T05:59:21.219-07:00</atom:updated><title>Heroína, ¿a qué precio?</title><description>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Cuando levantó la cabeza, sus ojos parecían dos ardientes llamas, y su boca estaba cubierta de sangre. Ellos dos eran los últimos que quedaban con vida de toda la expedición, y le habían visto devorar a sus víctimas una tras otra. El ritual era siempre el mismo, nada de carne, únicamente engullía las vísceras. Mientras por algún extraño conjuro el corazón de sus víctimas aún latía, él comenzaba devorando su hígado, seguido del estómago y del bazo, y finalmente, el golpe decisivo, el corazón, que aún latía en el interior del pecho de la víctima. Por alguna razón, nunca devoraba los pulmones o los intestinos de los pobres infelices que iban a parar a sus fauces. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Marta y Roberto, los últimos de aquella expedición, llevaban un buen rato discutiendo cuál era la mejor manera de escapar de allí. Se les habían ocurrido muchísimos planes, pero ninguno de ellos sensato, o con una mínima posibilidad de llegar a buen puerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Cuando la bestia se sumergió de nuevo en su víctima, ellos continuaron con su discusión: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;– Vamos a ver, Marta, aunque encontremos un modo de escapar de aquí, no servirá de nada si no logramos desatarnos. – Roberto trataba de parecer serio, pero el miedo se notaba en su voz. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Sin que él supiera porqué, una sonrisa burlona apareció en el rostro de Marta, que le mostró sus manos, libres ya de ataduras, y acto seguido, se colocó tras él para liberarle de las suyas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;– Pero… ¿cuándo te has desatado? Y, ¿por qué no me has dicho nada antes? – &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Roberto no podía ocultar su asombro ante la visión de las manos desatadas de su compañera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;– Me desaté hace poco, no te he dicho nada porque ese horrible ser estaba mirándonos, y no sé si puede o no entender lo que nosotros decimos. El último nudo y… ¡Deja de moverte, o no terminaré nunca! Ya está, eres libre, vayámonos con sigilo, por allí he visto antes una pequeña abertura, por la que podremos pasar. –&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Salieron por aquel pequeño hueco, despacio, tratando de no hacer ningún ruido. Roberto se frotaba las muñecas, no podía creerse que hubieran podido escapar de ese ser con vida. Miró a su compañera, como si de repente no la conociera, y pensó que nunca le había visto demostrar tanta seguridad en sí misma. Marta se percató de que él no dejaba de mirarle embobado, así que hizo que volviera a la realidad: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;– No me mires así, Roberto, esto no ha hecho más que empezar, debemos matar a esa bestia y salir de aquí, pero primero tenemos que averiguar cómo hacerlo. – &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Al escuchar esas palabras, él se paró en seco: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;– ¿Matarla? ¿Te has vuelto loca? ¿O es que has olvidado cómo han terminado todos nuestros compañeros?&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;– Roberto miraba a su amiga como si realmente se hubiera vuelto loca, como si quisiera convertirse en una heroína de una de aquellas series de ficción que tanto le gustaban. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;– Precisamente porque no he olvidado como han acabado nuestros compañeros debemos acabar con la bestia, para que nadie más pase por lo que ellos han pasado. – &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Volvió sobre sus pasos para agarrar a Roberto y hacerle continuar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Caminaron por aquella cueva, hasta que las fuerzas empezaron a fallarles, y decidieron buscar algún lugar lo suficientemente seguro como para descansar. Encontraron una pequeña excavación natural, en la que podrían refugiarse hasta haber recuperado fuerzas. Roberto se sentó, con la espalda apoyada en la pared, y empezó a hablar: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;– No me lo puedo creer, tenemos la oportunidad de buscar una salida para escapar de aquí, y a ti se te mete entre ceja y ceja que hay que matar a ese monstruo. No te reconozco, Marta, siempre había creído que eras una cobarde, pero mírate, buscando la forma de acabar con la bestia. Por una parte esto me resulta excitante: la adrenalina de la lucha, de la huída, el trabajo de nuestras neuronas buscando una solución al problema… Pero por otro lado, parece que estemos inmersos en una película de terror, una de esas en las que no sabes cuándo te darán el próximo susto, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;el problema es que en nuestro caso, el próximo susto podría ser el último… –&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;– Ven a ver esto, Rober. – Marta estaba absorta en algo que había en aquella pared, así que Roberto se levantó y se acercó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;– ¿Qué se supone que es eso? Parecen… No puede ser, hay algo escrito, ¿qué pone? – &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Marta pasó el dedo por aquella escritura y leyó: – “&lt;i&gt;Como mata, la bestia &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;morirá.&lt;/i&gt; – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Roberto parecía asombrado: – ¿Qué crees que significa? ¿La bestia se merece morir por haber matado tanto? – &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Una chispa iluminó de repente los ojos de Marta, que se volvió hacia su compañero diciéndole: – No, es más sencillo que todo eso, significa que la bestia debe morir de la misma forma que mata a sus víctimas, ¡tenemos que comérnosla! – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;– ¡¿QUÉ?! – Roberto no cabía en si de asombro, pensaba que Marta se había vuelto loca, así que intentó disuadirla: – Piénsalo bien, ¿crees que podremos sobrevivir si intentamos matarla? Es más, ya has visto como se come a sus víctimas, ¿crees que vamos a poder igualarlo? El corazón aún debe latir cuando lo devoremos, ¿cómo vas a conseguir algo así? – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;– Mira con atención la pared, ¿ves los dibujos? Describen perfectamente como debemos abrirla para poder hacer con ella lo que ella misma ha hecho con nuestros compañeros. Lo he memorizado, no te preocupes, ahora debemos encontrar a esa &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;bestia. – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Comenzaron a recorrer a tientas la gruta en la que se encontraban, mirando en cada rincón, hasta que fueron invadidos por un nauseabundo olor, que les hizo saber que ya estaban cerca. Ralentizaron el paso, para no hacer ningún ruido que pudiera alertar al monstruo, hasta que lo encontraron, dormido en un rincón, rodeado de los cadáveres semidevorados de sus víctimas. En esta lucha, era Marta la que llevaba la voz cantante, así que ordenó a Roberto que entrara allí y sujetara las manos de la bestia. Una vez lo hubo logrado, ella invadió la escena, derramando un puñado de tierra sobre los ojos de la bestia, que dejó de imponer resistencia. Ninguno de los dos tenía un cuchillo ni ningún elemento punzante, así que usaron las propias garras de aquel ser para abrirle en canal, mientras su corazón aún latía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Sin ningún tipo de duda, Marta comenzó a devorar el hígado, y Roberto, aún invadido por la inseguridad, siguió su ejemplo. Le hicieron a ella lo mismo que la habían visto hacer a todos sus compañeros, la devoraron poco a poco, terminando por su corazón, que aún latía, al igual que el de sus víctimas. Tras engullir el último fragmento de su corazón, lo que quedaba de la bestia, de desvaneció, convirtiéndose en polvo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Marta y Roberto, permanecieron allí un rato, absortos en sus pensamientos, hasta que ella se levantó y tiró de él, obligándole a salir de su ensoñación. Aún algo aturdidos, vagaron por la cueva en busca de una salida, hasta que por fin la encontraron, y pudieron ver de nuevo la luz del día. Cuando sus ojos finalmente se acostumbraron a la deslumbrante claridad, pudieron divisar a varias personas, vestidas de amarillo, corriendo hacia ellos. Ambos estaba agotados, así que sus ojos se fueron cerrando poco a poco mientras oían palabras sueltas como: deshidratados, suero, sangre… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Cuando Marta despertó, estaba sola, en una blanca habitación de hospital. Quiso levantarse, pero algo la retenía en la cama, no supo de qué se trataba hasta que se miró las muñecas y vio que estaba esposada pero, ¿por qué? En ese momento, una enfermera entró a cambiarle el suero y, al ver que estaba despierta salió enseguida cerrando la puerta. Marta escuchó entonces voces que parecían venir del pasillo: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;– Señor, sí, ya está despierta, puede subir cuando quiera. – Sobrevino un silencio, como si la enfermera estuviera recibiendo alguna indicación. –&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Está bien, se lo diré. – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Marta escuchó los pasos de aquella mujer, alejándose por el pasillo, y cinco minutos después vio abrirse la puerta, por la que apareció un hombre, que se identificó con inspector Reyes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;– ¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué estoy esposada a esta cama? ¿Dónde está Roberto? – Las preguntas se agolpaban en la cabeza de Marta, mientras el inspector la miraba, impasible. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;El inspector habló entonces con una voz que denotaba una gran seriedad: – Su compañero murió durante el traslado al hospital, su corazón había sufrido mucho, y los sanitarios no consiguieron reanimarle, lo siento. En cuanto a porqué está esposada, está usted detenida acusada de 28 asesinatos, con el agravante de canibalismo. – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Marta pensó que aquello no podía estar pasando, ella no había matado a nadie, únicamente a aquella bestia, para impedir que no matara a nadie más. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;– No puede ser real… Yo no he matado a nadie. ¿Quiere saber lo que realmente pasó en la cueva? – El inspector asintió, esperando que Marta le diera alguna explicación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Pensó que acusaría a Roberto, que intentaría librarse culpando a su compañero muerto, pero para nada se esperaba la explicación que escuchó salir de sus labios. Le habló de la bestia, de cómo habían escapado, de la inscripción en la pared y de cómo la habían matado devorándola hasta convertirla en polvo. Reyes no cabía en si de asombro, por la historia que le había contado, y por lo convencida que estaba ella, sin duda ella creía que lo que decía era verdad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Por desgracia para Marta, nadie le creyó, y terminó siendo portada de todos los periódicos, como la asesina caníbal, que devoró a sus compañeros cuando aún estaban vivos. Fue examinada por varios psicólogos antes del juicio, en el que se alegó demencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Hoy en día, Marta está encerrada de por vida en un hospital psiquiátrico, lleva 20 años sin pisar la calle, pero le cuenta su historia a todo aquel dispuesto a escucharla. Sin embargo, hasta ahora, nadie la ha creído, todos la toman por una loca asesina, y hay quien cree que su locura fue únicamente una tapadera para evitar la cárcel, pero que se ha visto obligada a continuar con ella. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;¿Está Marta realmente loca o dice la verdad? La versión oficial de la justicia dijo que perdió la cordura antes de cometer aquellos horribles crímenes. Tras tantos años, incluso la propia Marta ha comenzado a dudar de si salud mental, y se pasa todo el día encerrada en su habitación, pidiéndole perdón a Roberto, pensando que debería haberle hecho caso, y haber salido de aquella cueva sin hacerse la heroína, sin haber matado a aquella bestia… Sin embargo, en su interior alberga una extraña sensación, se siente bien, está orgullosa de haber acabado con ella, quién sabe cuántas personas se habrán llegado a salvar gracias a las acciones que decidió llevar a cabo en aquella cueva. ¿Fue Marta una asesina, o crees que fue una heroína? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-7921150191705164237?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/09/herona-qu-precio.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-2700781190062083319</guid><pubDate>Fri, 12 Sep 2008 07:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-12T03:03:58.393-07:00</atom:updated><title>Y tú, ¿a qué esperas?</title><description>Dedicado a &lt;span class="postsubject"&gt;"MuÑeQuiTa_De_CueRo&lt;/span&gt;", gracias por la inspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lilyth no podía dejar de mirar como sus manos se entrelazaban entre sí, como sus dedos jugaban, incapaces de mantenerse quietos.&lt;br /&gt;– Deberías intentar tranquilizarte – dijo una voz que ella no reconoció, mientras unas manos abarcaban las suyas con firmeza. Alzó la vista para encontrarse con un rostro que no había visto nunca, y antes de que pudiera decir nada, él habló de nuevo:&lt;br /&gt;–  ¡Vaya!  – exclamó – tienes las manos heladas, ¿te encuentras bien?&lt;br /&gt;Al percatarse de su reacción al escucharle, pensó que lo mejor sería dejarla sola con sus pensamientos, por lo que se alejó hacia el final de aquel largo pasillo, desapareciendo de su vista al recorrer la última curva.&lt;br /&gt;Mientras tanto, ella viajaba ya por el mundo de los recuerdos, y es que, al escuchar aquellas palabras, visualizó el día en que él le había puesto un nuevo nombre, uno propio e intransferible, le había llamado “Lady Cold Hands”. Era la única persona que le llamaba así, y a Lilyth le invadía una extraña sensación cada vez que pronunciaba ese nombre.&lt;br /&gt;De repente, se acordó de la razón por la que estaba allí esperando, convertida en un mar de nervios, y rompió a llorar. No quería perderle, quería que él siguiera llamándola “Lady Cold Hands”, y quería que aquella extraña sensación siguiera apareciendo cada vez que lo hacía. Derramó una lágrima por cada cosa que no había sido capaz de decirle, por cada cosa que le diría ahora si le dieran la oportunidad, y fueron muchas las lágrimas que resbalaron por sus blanquecinas mejillas.&lt;br /&gt;Volvió entonces la vista hacia esa gigantesca puerta de metal, tras la que se encontraba el hombre del que estaba enamorada. “No te mueras”, pensó, “ni se te ocurra morirte, o nunca tendré la oportunidad de decirte lo que siento por ti”.&lt;br /&gt;Al otro lado de aquella puerta, él estaba tendido en la mesa de quirófano, soñando, o recordando. Soñaba con el día en que la conoció, le había parecido tan hermosa, tan frágil como una muñeca de porcelana, pero a su vez fuerte, abrigada por su chupa de cuero. La había amado desde ese primer día, y supo que estaban hechos el uno para el otro. Sin embargo, por miedo al rechazo, o a alejarla de él, no se lo había dicho nunca. Tenía que salir de allí, debía sobrevivir, se sentía obligado a decirle lo que sentía por ella, así que decidió que saldría vivo de aquel quirófano.&lt;br /&gt;Puede que todo aquello, los recuerdos, la ambición por sobrevivir, fueran simplemente un sueño o una alucinación producida por la anestesia, pero él lo recordaba perfectamente cuando despertó en la cama de la blanca habitación, con ella a su lado sosteniéndole la mano. Entonces, se dijeron sin rodeos todo lo que por miedo no se habían dicho hasta ahora, resultó que los temores de ambos eran infundados, estaban destinados, al fin y al cabo.&lt;br /&gt;Y tú, ¿a qué esperas para decirle lo que sientes?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-2700781190062083319?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/09/y-t-qu-esperas.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-3312839127259258937</guid><pubDate>Tue, 09 Sep 2008 17:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-09T10:51:03.618-07:00</atom:updated><title>Audiorrelatos en el Mitorock</title><description>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el &lt;a href="http://mitorockrvk.blogspot.com/"&gt;Mitorock&lt;/a&gt; han confiado en mí desde que empecé a escribir,  y hace poco han adaptado tres de mis relatos a audio. Os recomiendo, que además de escuchar mis relatos, paséeis por el fantástico mundo que han creado a base de mitos y rock 'n' roll.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquí quiero dar las gracias a Charly y a Javi, por confiar en mí, y por ser tan buenos amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieres escuchar los relatos  pincha&lt;a href="http://mitorockrvk.blogspot.com/"&gt; aquí.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que os gusten.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://mitorockrvk.blogspot.com/"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-3312839127259258937?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/09/audiorrelatos-en-el-mitorock.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-6760529728962405327</guid><pubDate>Sun, 07 Sep 2008 10:47:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-07T14:49:38.763-07:00</atom:updated><title>La Obra (2ª Parte)</title><description>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;No era posible, se estaba representando una obra, sin público, ¡y sin actores! Entonces nos dimos cuenta de que no se trataba de que no hubiera actores, si no que nos costaba verlos, debido a su condición translúcida. En un principio nos pareció algo imposible, pero no podíamos negarlo, lo estábamos viendo con nuestros propios ojos, se trataba de una obra representada por fantasmas. No queríamos creérnoslo, pero cuando nos acostumbramos a la oscuridad que allí reinaba, pudimos verlos claramente, cada uno representando un papel, sin darse cuenta de que estábamos observándolos. Yo nunca había creído (o más bien no había querido creer) en esas cosas, pero no podía negar lo que estaba viendo, y tampoco conseguía encontrar una explicación racional a aquello. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;No sabría decir cuánto tiempo llevábamos allí, observando en silencio, cuando apareció alguien de carne y hueso, al que Dani reconoció, y por cómo habló con él supuse que era el dueño del teatro. Discutieron, o más bien Dani discutió, ya que su interlocutor se mostraba bastante calmado, como si estuviera esperando a que él terminara de desahogarse. Al fin, conseguí que Dani se calmara, y le pedí a aquel hombre que dijera lo que tuviera que decir. Nos dijo que sentía habernos llevado hasta allí mediante engaños, pero que aquellas almas necesitaban ayuda, una ayuda que solo alguien que supiera escribir podría darles. Le pedí que nos contara su historia, y así lo hizo: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;“Las que aquí veis, son almas en pena, se trata de una antigua compañía de teatro cuyos miembros murieron durante un ensayo debido a un incendio. Por desgracia, la obra que ensayaban estaba inacabada y tras el incendio el escritor desapareció. No sabían qué era lo que les había pasado, ni siquiera sabían que habían muerto, hasta que se dieron cuenta de que fuera del teatro, nadie podía verlos. Intentaron, en vano, buscar al escritor para que terminase la obra, pero al no encontrarlo, ellos se vieron condenados a repetir una y otra vez la misma escena, hasta que alguien escriba un final digno de ella. A mí me han enviado para ayudarles, por lo que trato de atraer hasta el teatro a los escritores más prometedores, para que alguno consiga liberar a estas pobres almas, pero por desgracia, hasta ahora ninguno lo ha logrado. La mayoría huyeron al conocer su historia, y los que se quedaron a intentarlo, sucumbieron a la presión. Sois su esperanza, por favor, ¿los ayudaréis?”&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Antes de que yo pudiera decir nada, Dani se negó rotundamente. No me esperaba una respuesta así por su parte, por lo que le pedí que nos alejáramos del escenario un momento para hablarlo. Le dije que por mucho que se opusiera, yo pensaba ayudarles, no podía irme sabiendo que ni siquiera lo había intentado. Sabía que yo era muy testaruda, así que, aún a regañadientes, accedió. Volvimos al escenario, donde nos esperaba el dueño del teatro, al que se le iluminó la cara cuando le dijimos que yo intentaría ayudarles. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Nos pidió que nos sentáramos y esperáramos, mientras él iba a buscar la obra que yo debía completar de forma satisfactoria. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Le hicimos caso, y nos sentamos allí, con la vista perdida en el escenario, como si estuviéramos hipnotizados por aquellas pobres almas que representaban la misma escena una y otra vez. De repente, Dani posó su mano sobre mi hombro, haciendo que un escalofrío recorriera mi espalda y, suavemente, con su otra mano, hizo que me volviera hacia él. Me miró a los ojos, y me confesó algo que me pilló completamente desprevenida. Me dijo que tuviera mucho cuidado, que no podría soportar perderme de nuevo. No tenía palabras para responderle, y parecía que él no iba a decir nada más, por lo que nos miramos, perdiéndonos cada uno en los ojos del otro, hasta que la vuelta del dueño rompió el hechizo que nos había atrapado. Me entregó la primera parte de aquella obra, y allí mismo comencé a leerla. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Desde la primera página, no tuve ningún problema para sumergirme en aquella obra, empapándome de todo lo que el escritor, que debía haber sido muy bueno en su tiempo, nos contaba en ella. Me identifiqué con los personajes, conociendo a cada uno de ellos como si yo misma los hubiera creado. Cuando llegué a la escena que debía terminar, empecé a ponerme nerviosa, porque no sabía si conseguiría estar a la altura de lo que ya había escrito. Dani debió de percibir mis nervios, porque me cogió de la mano y me susurró al oído que nadie podría hacerlo mejor que yo, que era la única esperanza de aquellas almas. Me infundió ánimos, así que comencé a escribir un final. Al principio me temblaba la mano debido a los nervios, pero según iba añadiendo palabras a aquella historia me sentía más segura, y logré terminarla sin ningún impedimento más. No recuerdo cuánto tiempo pasé escribiendo, pero sí qué fue lo que sentí cuando terminé. Me sentí completamente satisfecha, plena, como si hubiera hecho algo bueno por alguien. Y así fue. Aquellas almas, por fin pudieron finalizar la representación de su obra y finalmente fueron libres para marcharse. Sus rostros se iluminaron, y sus ojos recobraron la chispa que habían ido perdiendo progresivamente tras tantos años de cautiverio. De repente, una luz invadió el escenario, cegándonos momentáneamente. Cuando pudimos ver de nuevo, aquellas almas se habían marchado, libres al fin. Les siguió, no sin antes darnos las gracias por lo que habíamos hecho, el dueño del teatro, que nos recompensó entregándole a Dani las llaves del teatro, y las escrituras a su nombre. Él y yo nos quedamos allí parados un buen rato, aturdidos, tratando de asimilar lo que habíamos vivido. Cuando nos repusimos, Dani me miró, y con una sonrisa burlona me preguntó si no pensaba invitarle a desayunar. Me hizo reir, y salimos del teatro para coger su coche e ir hacia mi casa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Creo que durante el camino, ninguno de los dos dejamos de pensar en la confesión que Dani me había hecho, y en aquel mágico momento que habíamos vivido en el teatro y a ambos nos había parecido eterno. Cuando llegamos, le invité a pasar y le ofrecí algo de comer, pero, antes de que diera cuenta, él me besó. Fue un beso mágico, como si los dos lleváramos muchísimo tiempo esperándolo. Le cogí de la mano, y le guié hasta el dormitorio, donde empezaron las caricias. No quedó ningún centímetro de nuestros cuerpos sin recorrer, y la ropa que llevábamos voló por toda la habitación, hasta que finalmente nos fundimos en un único ser. Nos dormimos abrazados el uno al otro, como si hiciera siglos que no dormíamos ni descansábamos, como si no quisiéramos volver a separarnos nunca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Me desperté cuando los primeros rayos de sol se colaron entre las cortinas, pero estaba sola en la cama. Creyendo que todo había sido un sueño, me puse el albornoz, y bajé a la cocina, pero un olor a café recién hecho me hizo ver que todo lo que había pasado el día anterior había sido real. Allí estaba Dani, preparando un gran desayuno. Me quedé observándole un buen rato, temiendo que aquello fuese un sueño y fuese a despertarme en cualquier momento, pero al verme, una preciosa sonrisa apareció en sus labios, esos labios que habían recorrido todo mi cuerpo hacía unas horas, se acercó a mí despacio, depositó un suave beso en mis labios, y me dijo: “Buenos días, mi amor, ¿me invitas a desayunar?”&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-6760529728962405327?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/09/la-obra-2-parte_07.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-7885183494248967551</guid><pubDate>Sun, 31 Aug 2008 20:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-31T13:45:42.574-07:00</atom:updated><title>IV Día Internacional Del Blog.</title><description>Interrumpo mis rutina de subir relatos por éste acontecimiento, y porque así os doy algo para leer hasta que yo termine mis exámenes, que empiezan mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy se celebra el IV Día Internacional del Blog. Los organizadores han propuesto aprovechar este evento para publicar e interconectar a todos los bloggers del mundo, por lo que se ha pedido que cada blog recomiende cinco blogs. Yo voy a recomendar seis, ¡ale!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://mitorockrvk.blogspot.com/"&gt;Mitorock - Radio Vallekas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí tenéis el blog de éste fantástico programa de Radio Vallekas, os invito a adentraros en él, en sus entrevistas, en sus relatos... Desde aquí un beso para Charly y Javi, dentro de poco tendréis un regalito por aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://relatoselente.blogspot.com/"&gt;A Solas Con El Ente&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"...si al final has decidido venir a compartir un poco de tu tiempo conmigo, acomodate...y, sobre todo,...cierra bien todas las puertas y ventanas..." Una reciente amistad cibernética, que crece poco a poco entre tantas letras. Estoy deseando que le publiquen un libro y me lo mande firmado.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://sombra-y-ceniza.blogspot.com/"&gt;&lt;br /&gt;Sombra y Ceniza&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este hombrecillo lleva casi tres meses sin actualizar, pero sus relatos son capaces de transportaros a otros mundos, os invito a comprobarlo por vosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://12-gatsu-no-yoru-ni.blogspot.com/"&gt;12 Gatsu No Yoru Ni&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si os gusta el J-Rock, éste es vuestro blog de descargas directas. Esta mujer está haciendo un trabajo impresionante, os lo recomiendo, de veras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://slimdoe.blogspot.com/"&gt;Slimdoe's Blog&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Slimdoe nos deja aquí sus reflexiones, y un trocito de su vida con ellas, espero que os guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://minahaker.blogspot.com/"&gt;Esfera Surreal&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los relatos de Mina, con los que tenéis risas aseguradas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-7885183494248967551?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/08/iv-da-internacional-del-blog.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-3063798891835060925</guid><pubDate>Thu, 28 Aug 2008 18:48:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-28T11:51:07.787-07:00</atom:updated><title>La Obra (1ª Parte)</title><description>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;i style=""&gt;“¿Dónde está mi musa? ¿Quién la ha atrapado? ¿Por qué hace tanto tiempo que no aparece a mi lado? Busco, pero no la encuentro, esa palabra perdida, esa chispa que hace que despierte en mí la inspiración, a la que llevo tanto tiempo esperando. Quizá no la haya buscado bien, quizá sea ella la que tiene que venir a mi, la que tiene que buscarme, la que debe…”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;A la mierda, al igual que Daniel, el protagonista principal de mi obra de teatro, yo tampoco estaba inspirada, así que decidí tomarme un descanso para pensar en otra cosa, para alejar mi mente de aquellas palabras que no querían tomar forma en mi cerebro, que se resistían a salir. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Necesitaba descansar y recuperar energías, por lo que me dirigí a la cocina y me preparé una taza de café bien cargado. Taza en mano, salí a la terraza en busca del cobijo y los susurros de las estrellas, que siempre me habían ayudado a tranquilizarme, a olvidarme de todo. Saboreé el café que había preparado y, cuando empezaba a desconectar de la realidad, un timbrazo me devolvió a ella de golpe. Maldije entre dientes el teléfono y a quien fuera que llamara a esas horas y me dirigí al salón a contestar.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Al otro lado de la línea, Dani se percató de mi tono de enfado, y sin siquiera saludar me pidió disculpas por llamar tan tarde. Le dije que no pasaba nada, que estaba despierta. Me recriminó el que llevara una semana sin salir de casa, y me dijo que había algo que quería enseñarme, por lo que le propuse que viniera a comer el día siguiente y de allí iríamos a dónde él quisiera. Prácticamente sin tomarse tiempo para pensarlo aceptó mi propuesta, así que quedamos en mi casa a las doce, y colgamos el teléfono. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Pensé que me vendría bien desconectar un rato de tanta inspiración, intrigas amorosas y fantasmas, y no había nadie mejor que Dani para ello. Había sido mi mejor amigo durante los años que duró el instituto,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pero al salir de él nos perdimos la pista. Él estudió Bellas Artes en la universidad, y yo continué escribiendo, consiguiendo que algunas de mis historias se publicaran en revistas literarias. El destino, tan caprichoso como siempre, había hecho que nos volviéramos a encontrar siete años después. Dani estaba trabajando para una compañía de teatro, montándoles los escenarios, ayudando con el vestuario y con todo lo que tuviera que ver con la ambientación. Una de las actrices de la compañía había leído alguna de mis historias y habló con la directora, pidiéndole que me contrataran para escribir una obra. Ella accedió, y mandó a Dani a hablar conmigo. Cuando le vi llamar a mi puerta, no me podía creer lo que veían mis ojos, era él, prácticamente no había cambiado nada, y cuando me sonrió, supe que el también me recordaba. Desde ese momento, entablamos de nuevo nuestra amistad, justo donde la habíamos dejado, como si esos seis años no hubieran pasado. Seguíamos compenetrándonos como en el instituto, cuando uno era parte del otro, y yo escribía cada vez con más fluidez y mayor originalidad. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Ya había pensado suficiente por una noche, así que me acosté, olvidándome de programar la alarma para despertarme el día siguiente, un gran fallo, ya que salí de la cama entre timbrazos y tuve que abrirle la puerta a Dani en pijama, y sin haberme dado tiempo siquiera a peinarme o lavarme la cara. Tras las correspondientes burlas y alusiones a mis despistes, dejé a Dani sentado en la cocina y subí a ducharme y vestirme. No le había preguntado dónde quería llevarme, así que decidí ponerme ropa informal, opté por unos vaqueros y una camiseta negra lisa. Cuando terminé y bajé a la cocina me llevé una grata sorpresa, ya que me encontré con la mesa puesta y la comida servida. Desconocía que supiera cocinar, y menos aún cocinar tan bien, yo no había comido tan a gusto desde hacía bastante tiempo, y menos aún desde que empecé a escribir la obra. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Durante la comida hablamos poco, y la mayoría de lo que dijimos fueron trivialidades, hasta que cuando llegó el momento del postre, Dani me preguntó cómo llevaba la obra. Sabía cómo iba a acabar aquella conversación, así que directamente le dije que no le iba a dejar leerla hasta que estuviera terminada y maldije la hora en la que le conté que el protagonista principal llevaba su nombre. Siempre acabábamos igual, pero yo tenía la manía de no dejar que nadie leyera algo de lo que escribía sin que estuviera terminado, y él no iba a ser una excepción. Decidí desviar la conversación y le pregunté qué era lo que quería enseñarme. Al mirar el reloj, su cara cambió por completo,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;me dijo que si no nos dábamos prisa llegaríamos tarde y se levantó de golpe de la silla. Terminé de beberme el café y sin darme tiempo a levantarme por mi misma, Dani me cogió de la mano y tiró de mí, llevándome hasta la puerta a paso rápido. Seguimos así hasta llegar a su coche, cuando por fin me soltó para abrirme la puerta delantera y hacerme entrar. Cuando empecé a protestar me dijo que me calmara, que a su debido tiempo sabría a dónde íbamos, pero que no había tiempo para explicaciones, ya que llegábamos tarde. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;Debía de ser una cita muy importante para él, porque nunca le había visto conducir de esa forma. Por fin, aparcó el coche y cuando bajamos me explicó que había encontrado un teatro perfecto para la representación, pero que quería que yo lo viera, y había quedado con el dueño para que nos lo enseñara justo entonces. Nos dirigimos a la puerta principal, pero allí no había nadie y cuando Dani la golpeó con los nudillos se abrió con un extraño chirrido. Pensamos que quizá el dueño estaba dentro, ya que en el escenario nos había parecido ver luz, por lo que nos adentramos despacio hacia el patio de butacas, mientras Dani llamaba al dueño, pero nadie contestaba. De repente, escuchamos lo que nos pareció un grito que provenía del escenario. Nos miramos durante un segundo, quizá menos, y de la mano salimos corriendo hacia el escenario, pero, cuando llegamos, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;nuestros ojos no dieron crédito a lo que allí veían.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;/p&gt;CONTINUARÁ&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-3063798891835060925?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/08/la-obra-1-parte.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3190517920883545427.post-1341242502588696670</guid><pubDate>Wed, 20 Aug 2008 15:49:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-08-20T08:50:14.014-07:00</atom:updated><title>La Persecución</title><description>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;Y allí estaba de nuevo, atada en el asiento trasero de aquel coche negro. No era la primera vez, y no sé cómo lo hacían, pero siempre conseguían engañarme para que subiera a él por voluntad propia. Siempre me prometía que no volvería a subir, pero no podía evitar hacerlo, me atraía demasiado. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Antes de arrancar, se notaba ya perfectamente la tensión que existía entre la pareja del asiento delantero y yo, que intentaba mentalizarme para lo que vendría a continuación. Ya había pasado por eso antes, así que sabía lo que debía hacer, cerrar los ojos y esperar a que el coche arrancara, y empezara la persecución. Cuando la mujer de delante vio lo tranquila que yo parecía, se lo recriminó a su marido, que ni siquiera se preocupó de mirarme, contestando a su esposa que pronto me daría cuenta de dónde me había metido. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Finalmente arrancamos, tranquilamente al principio, hasta que comenzó la persecución y la velocidad empezó a subir. Me daba miedo abrir los ojos y mirar a mí alrededor, pero la curiosidad venció al temor, y decidí abrirlos y no perderme nada de aquella carrera. Con cada curva, con cada subida o bajada, mi corazón golpeaba con más fuerza contra mi pecho, hasta que pareció que la persecución había acabado y el coche frenó bruscamente. Una vez más, la mujer de delante miraba a su marido, pero en esta ocasión, además, le gritaba. Lo hacía de una forma tan precipitada que no logré entender ni una sola palabra de lo que dijo, pero vi que el marido se reía, aumentando así la furia de su esposa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Creí que todo había acabado ahí, pero de repente, las sirenas comenzaron a sonar y el coche arrancó de nuevo, esta vez con una velocidad aún mayor que la primera. Mi corazón latía tan fuerte que ya ni siquiera podía escuchar los gritos de la mujer que estaba sentada delante de mí. Finalmente, y esta vez fue real, todo terminó, el coche frenó y pude libarme de mis ataduras y pisar de nuevo el suelo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Había sido, una vez más, un emocionante viaje en una Montaña Rusa. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3190517920883545427-1341242502588696670?l=nefertariliteraria.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://nefertariliteraria.blogspot.com/2008/08/la-persecucin.html</link><author>laura.bailo@gmail.com (Nefertari)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>8</thr:total></item></channel></rss>